Una investigación de The New York Times ha hallado numerosas pruebas de que el cofundador de la Unión de Campesinos engañó y abusó sexualmente de niñas cercanas al movimiento.
Ana Murguia recuerda el día en que el hombre al que había considerado un héroe llamó a su casa y la citó para verlo. Ella caminó por un sendero de tierra, ingresó al edificio descuidado, pasó junto a su secretaria y entró en su despacho.
