La noticia se volvió tendencia y generó una ola de comentarios en las redes sociales.

Los trabajadores de la fábrica frente a su jefe en Estados Unidos Foto: FB/Fibrebond
El jefe de una fábrica en Luisiana demostró su enorme agradecimiento y cariño a los trabajadores de su compañía y les dio a cada uno de los 540 empleados una millonaria suma de dinero en cheques de bonificación.
El gesto llegó después de que el jefe vendiera su empresa por 1.700 millones de dólares. Los cheques que fueron entregados a los empleados sumaban hasta seis cifras, por un total de 240 millones de dólares entre ellos.
Graham Walker, el ahora ex CEO de Fibrebond, dijo a The Wall Street Journal que no aceptaría vender su compañía si el posible comprador, Eaton, no destinara el 15 % de las ganancias a sus empleados, aunque ninguno de ellos tenía acciones. Walker, de 46 años, dijo al periódico que el requisito no era negociable.
Graham Walker, ex director ejecutivo de Fibrebond Foto: fb/Fibrebond
Los ejecutivos de la empresa de gestión energética Eaton finalmente estuvieron de acuerdo. A partir de junio, los trabajadores de Fibrebond comenzaron a recibir pagos por un promedio de $443,000 cada uno, distribuidos en cinco años, según The Sun.
En junio, los empleados comenzaron a recibir sobres sellados con los detalles de sus premios individuales. Algunos estaban sorprendidos y emocionados, mientras que otros pensaron que era una broma, informó The Journal.

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Héctor Moreno, ejecutivo de desarrollo de negocios de Fibrebond, comentó: “Fue surrealista, como si le hubieran dicho a la gente que se habían ganado la lotería. El shock fue total. Dijeron: ‘¿Cuál es el truco?’”.
Lesia Key, una veterana de 29 años de Fibrebond que comenzó en 1995 ganando $5,35 por hora, se quebró cuando abrió su carta, según el informe.
Miembros de la compañía que se vendió en una millonaria suma Foto: FB/Fibrebond
Key, que ahora tiene 51 años, había ascendido para supervisar las instalaciones en todo el campus de 254 acres de Fibrebond, gestionando un equipo de 18 personas. Según se informa, utilizó su bono para pagar su hipoteca y abrir una boutique de ropa en un pueblo cercano.
Otro trabajador destinó sus propios recursos a organizar un viaje familiar a Cancún, en México. Por su parte, algunos optaron por saldar deudas de tarjetas de crédito, adquirir vehículos pagando al contado, cubrir los costes de sus estudios universitarios o reforzar sus fondos de ahorro de cara a la jubilación.
Entre ellos se encontraba Hong “TT” Blackwell, subgerente con una extensa trayectoria profesional, de 67 años, quien percibió una suma de varios cientos de miles de dólares y decidió retirarse de forma inmediata.
La compañía fue premiada como Empresa del Año 2019 por la Cámara de Comercio de Greater Minden Foto: FB/Fibrebond
Blackwell, inmigrante vietnamita con más de 15 años de experiencia en el área logística de Fibrebond, explicó que empleó una parte de la gratificación en comprar una Toyota Tacoma para su marido y reservó el resto del dinero para el futuro.