Opinión
Ensayo Invitado
En los últimos años, la sabiduría geopolítica convencional ha sido que el orden mundial avanzaba hacia tres centros de poder: Estados Unidos, China y Rusia. Ese punto de vista suponía que el poder derivaba principalmente de la escala económica y la capacidad militar.
Ese supuesto ya no se sostiene. Está surgiendo con rapidez un cuarto centro de poder mundial —Irán— que no rivaliza con esas tres naciones ni económica ni militarmente. En cambio, su nuevo poder se deriva de su control sobre el punto de estrangulamiento energético más importante de la economía mundial, el estrecho de Ormuz.
