Las interrupciones generan irritación y frustración, pero sus causas van más allá de la simple falta de educación (Imagen Ilustrativa Infobae)
En cualquier comunicación, la presencia de alguien que interrumpe constantemente puede provocar irritación, frustración y malhumor. La pregunta es: ¿por qué una persona se comporta así?
Las interrupciones constantes pueden revelar aspectos profundos de la personalidad, contextos laborales marcados por la jerarquía e incluso factores culturales que moldean nuestra forma de conversar.
