Filip es pequeño, peludo y leal. Un diminuto chihuahua con rasgos de papillón, pero con gran carácter.
Así lo describe su dueño Jan Gilar, que el pasado verano europeo cayó por una grieta en un glaciar de Suiza y solo pudo ser rescatado cuando el helicóptero de salvamento vio una mancha gris sobre la nieve. Era el perrito, el mejor amigo de Jan, que se había quedado a su lado.
Fuente de la imagen, Air Zermatt