Tengo muchos reclamos sobre la guerra en la que serví hace dos décadas: la guerra en Irak estuvo mal planeada, fue arrogante y estuvo empañada por un liderazgo deficiente en el nivel más alto. Pero yo sabía la razón por la que estaba ahí. ¿Qué creen exactamente nuestros militares que intentamos hacer en Irán?
Las justificaciones de la guerra han sido asombrosamente inconsistentes. Tal vez la guerra sea por el cambio de régimen, por el programa nuclear iraní, por los objetivos militares limitados de degradar sus capacidades de misiles balísticos y drones, o quizá porque Israel estaba a punto de atacar y nosotros correríamos peligro, o porque Estados Unidos estaba bajo la amenaza inminente de Irán, o para lograr la paz en Medio Oriente, etcétera.
Ensayo invitado