El seguimiento a largo plazo mostró que los problemas de memoria o concentración fueron menores en quienes bebían más café con cafeína (Imagen Ilustrativa Infobae)
El vínculo entre el consumo habitual de café y té y el riesgo de desarrollar demencia despierta desde hace tiempo el interés en la comunidad médica y entre quienes buscan estrategias para cuidar su salud cerebral. El debate sobre si estas infusiones pueden influir en la función cognitiva se reaviva con nuevos datos que diferencian entre café con cafeína, descafeinado y distintas variedades de té.

