Un informe de Goldman Sachs encendió las alarmas entre los inversores sobre la rentabilidad del gasto tecnológico, y la cotización de la compañía fundada por Zuckerberg pagó el precio.
Mark Zuckerberg perdió cerca de USD 20.000 millones en apenas dos días tras un doble golpe bursátil que sacudió a Meta y encendió alarmas sobre el futuro del gasto en inteligencia artificial. El derrumbe se desencadenó luego de que Goldman Sachs advirtiera sobre la sostenibilidad financiera de las apuestas tecnológicas en IA entre los gigantes del sector. La caída se produjo en dos jornadas bursátiles: el viernes 25 y el lunes 28 de septiembre de 2026.

