A más de seis meses de ser detenido por fuerzas militares de Estados Unidos y de tener su primera audiencia judicial en Nueva York, el derrocado presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, volvió a la corte este miércoles para una breve jornada en la que el juez Alvin K. Hellerstein aceptó el calendario propuesto por la defensa y los fiscales para que el juicio contra el exmandatario comience el 1 de junio de 2027.
La sesión de este día duró solo 13 minutos, en los que Maduro y su esposa Cilia Flores, quien también fue capturada en el operativo estadounidense del 3 de enero, permanecieron en la sala vestidos con el uniforme penitenciario color caqui, sin esposas, y siguieron los desarrollos apoyados por un intérprete. Maduro también estuvo tomando notas en una libreta.