En Dresde, en el este de Alemania, el año pasado, un último automóvil cerró la línea de ensamblaje de la “Fábrica.
Transparente” de Volkswagen, construida para resaltar la cumbre del poder industrial europeo. A miles de kilómetros de distancia en Spartanburg, Carolina del Sur, en EE.UU., otro gigante alemán, BMW, opera su mayor planta del mundo.
El contraste entre las dos plantas ayuda explicar un enigma que los economistas llevan debatiendo durante un tiempo: ¿por qué la economía estadounidense sigue superando a muchos de sus pares, a pesar de enfrentar los mismos impactos globales?
Fuente de la imagen, Getty Images
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- Autor, Michelle Fleury
- Título del autor, Corresponsal de negocios, BBC, Nueva York