
Un estudio de Newcastle University explora el papel de estas sustancias en los cambios de ritmo neuronal y aporta nuevas pistas para entender cómo se coordinan distintos estados mentales y su posible aplicación en tecnologías inspiradas en la neurociencia
Un grupo internacional de neurocientíficos y modeladores computacionales se propuso responder una pregunta que atraviesa décadas de investigación: por qué el cerebro cambia tanto su “ritmo” según estemos dormidos, atentos o procesando información del entorno. La clave, sugiere un nuevo trabajo académico, está en tres mensajeros químicos que funcionan como reguladores finos del sistema nervioso: la acetilcolina, la dopamina y la serotonina.
