
Una investigación realizada sobre más de 11 mil personas demostró que la claridad tenue de pantallas o lámparas modifica las paredes del músculo cardíaco durante el descanso y acelera el deterioro del órgano a largo plazo

La luz nocturna engrosa las paredes del corazón y reduce su capacidad de contraerse.
La investigación de Tulane suma pruebas a una línea de estudios que asocia los ambientes de sueño inadecuados con problemas cardiovasculares. Los autores no midieron si reducir la exposición lumínica revierte los cambios detectados, pero las diferencias encontradas entre grupos señalan que el tipo de luz presente en el dormitorio puede tener el mismo peso que otros factores de riesgo cardíaco ya establecidos.
