Un niño australiano de 13 años que nadó durante horas para pedir ayuda para su familia después de que fueran arrastrados por la corriente mar adentro, le dijo a la BBC: “No me considero un héroe, simplemente hice lo que tenía que hacer”.
Austin Appelbee no sabía si su madre, Joanne, su hermano Beau y su hermana Grace seguían con vida cuando finalmente llegó a la orilla, cuatro horas después de haberlos dejado en el agua aferrados a dos tablas de paddle surf.
A kilómetros de la costa oeste de Australia, con las olas cada vez más grandes y la luz comenzando a desvanecerse, su madre temía que él tampoco hubiera sobrevivido.
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- Flora Drury
- Título del autor, BBC News