“La facilidad y rapidez con la que la IA generativa permite a los usuarios de a pie difundir afirmaciones poco fiables y medios de comunicación no auténticos exacerba los ya bajos niveles de confianza entre los adolescentes en instituciones como los medios de comunicación y el gobierno”, dice el estudio del miércoles

La desconfianza de los adolescentes hacia las grandes empresas tecnológicas coincide con el creciente descontento de los estadounidenses hacia ellas. Los adultos estadounidenses también tienen que lidiar con el aumento de contenidos engañosos o totalmente falsos, exacerbados por la erosión de las ya limitadas barreras digitales.

Desde que adquirió Twitter en 2022 y rebautizó la plataforma como X, Elon Musk ha desmantelado sus equipos de moderación, ha permitido la propagación de la desinformación y la incitación al odio, y ha restablecido las cuentas de teóricos de la conspiración previamente vetados, entre otras medidas. Recientemente, Meta sustituyó a los verificadores externos de hechos por Community Notes, lo que, según el CEO Mark Zuckerberg, hará que aparezcan más contenidos nocivos en Facebook, Instagram y otras plataformas.

“Las percepciones de los adolescentes sobre la veracidad de los contenidos en línea muestran una desconfianza hacia las plataformas digitales, lo que representa una oportunidad para las intervenciones educativas sobre la desinformación para adolescentes”, afirma el estudio, que añade que también hay una “necesidad de que las empresas tecnológicas den prioridad a la transparencia y desarrollen características que mejoren la credibilidad de los contenidos compartidos en sus plataformas”.